Las cartas saldràn cada noche cuando se ponga el sol, te llevaràn noticias del dia a dia,a veces cargadas de arena, otras gotas de lluvia y siempre repletas de felicidad por compartir los secretos del desierto contigo alli donde estès
jueves, 22 de abril de 2010
Día del Libro
sábado, 17 de abril de 2010
Invadir Jerash...

La foto está tomada en Jerash y es realmente lamentable.
La ciudad vivió su época dorada durante el dominio romano, durante el cual se conocía como Gerasa y hoy en día se considera una de las ciudades romanas mejor conservadas de todo el mundo. Oculto durante siglos en la arena antes de la excavaciones y restauraciones llevadas a cabo durante los últimos 70 años, Jerash revela un perfecto ejemplo del gran urbanismo formal romano de provincias que se puede admirar en todo Oriente Próximo: pavimentos y calles franqueadas por columnas, templos en las cumbres de las montañas, teatros impresionantes, plazas públicas espaciosas, baños, fuentes y ciudades amuralladas atravesadas por torres y columnas... Hasta aquí perfecta la lección de Historia, pero parece que a los señores que organizaban el Rally de Jordania 2010, se les olvidó...
Avalados por los ingresos económicos que genera el acontecimiento en todo el reino, se les olvidó conservar uno de sus tesoros más preciados.
Pasaron por alto la contaminación de los coches, la destrucción que genera el tránsito de cientos de personas, los desperfectos en las piedras del suelo causados por los neumáticos.
Las lluvias torrenciales de este invierno, destruyeron parte de los tramos. Como reclamo turístico y mediatico Jerash, para iniciar el Rally. Ridículas fotos de los pilotos vestidos de romanos, con cuadrigas incluidas...
¿Realmente vale todo en estos acontecimientos? ¿ Son tan grandes los beneficios para tanta destrucción ? Nunca lo podré saber. Amo este país, su cultura, sus tesoros, por eso, al ver la foto, sentí tanta rabia, tanta pena.
Y todavía después de unas semanas, no he leído nada al respecto en ningún medio local, en ningún blog, nada. Es como si no formara parte de ellos. Pero sí forma parte de mi y de mi vida, por eso yo sí, yo lanzo la mayor de mis protestas.
Invadir Jerash, nunca más ¡¡¡
sábado, 10 de abril de 2010
10.000 y más...
lunes, 5 de abril de 2010
Gran Vía
Recuerdo mi primera visita, hace más de veinte años. Viajaba para encontrarme con un noviete, que por estas cosas del ejercito, estrenaba destino,Madrid.Fue en el puente de la Inmaculada, casi una semana celebrando las calles, el bullicio, las luces de Navidad, la Gran Vía... había tanto por vivir.
A partir de aquel viaje, nunca falté a la cita. Siempre las mismas fecha, siempre la misma emoción. Visitar Madrid en Diciembre era parte del ritual para finalizar bien el año.
Y la Gran Vía siempre estaba allí para sorprenderme. Sus edificios y cafeterías, las tiendas y el cielo, que siempre me ha parecido parte fundamental de la calle.
Teatro, cines y marquesinas. Musicales, conciertos y carreras en post de algún famosillo. Gran Vía arriba y abajo, así pasaban las horas. Ahora de visita entre días de vuelo o de momentos de reencuentro con amigas del alma. Sigo paseando por Gran Vía con la misma sensación, queda tanto por vivir...
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Antonio/Lopez/revisita/Gran/Via/elpepicul/20100404elpepicul_3/Tes/
http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/26932/La_Gran_Via_y_sus_100_anos_de_vida
Besos y abrazos
sábado, 27 de marzo de 2010
sábado, 20 de marzo de 2010
Esa extraña sensación...

La mujer sentía una extraña sensación. Los músculos entumecidos del largo viaje. De repente se habían relajado. El trayecto en autobús había sido breve, o eso le parecía a ella . Sus compañeros de aventura se mostraban ruidosos, como niños entusiasmados con las nuevas experiencias, expectantes al devenir de los días.
Contemplando las luces de la ciudad, la sensación fue acentuándose; cada calle que cruzaba, cada ventana iluminada, el ruido del tráfico... todo resultaba familiar.
Llegaron al hotel y cada uno tomó rumbo a su habitación. Ella, una vez instalada, apartó las pesadas cortinas que tapaban las ventanas. Ante ella la ciudad parecía un enjambre de casas blancas . Imaginó una historia en cada ventana sutilmente iluminada: familias en torno a una mesa compartiendo la cena, jóvenes parejas amándose, nunca soledad, ningún abandono, intuyo...
Apenas pudo dormir. Mil imagenes rondaban su mente. La inquietante sensación del déjà vu, de haber vivido, de haber sentido...
Y a la mañana siguiente, al recorrer las calles de nuevo, fue donde reconoció los colores, la luz, los olores de la ciudad...
Contemplando las caras de la gente, sus amables sonrisas, los sonidos de un idioma diferente, pero que sentía extrañamente cercano, sintió que había vuelto . Nunca había estado allí antes, pero se sintió reconfortada.
Quizás en otro tiempo, con otro rostro, con otro cuerpo, pero con el mismo alma.
Había vuelto por fin a casa. De regreso, esta vez, para quedarse...
Besos y abrazos primaverales.
sábado, 13 de marzo de 2010
Adiós al maestro de las cosas pequeñas...

...Porque si la aventura del progreso, tal como hasta el día la hemos entendido, ha de traducirse inexorablemente, en un aumento de la violencia y la incomunicación; de la autocracia y la desconfianza; de la injusticia y la prostitución de la Naturaleza; del sentimiento competitivo y del refinamiento de la tortura; de la explotación del hombre por el hombre y la exaltación del dinero, en ese caso, yo, gritaría ahora mismo, con el protagonista de una conocida canción americana: «¡Que paren la Tierra, quiero apearme!»
Miguel Delibes
lunes, 8 de marzo de 2010
viernes, 5 de marzo de 2010
Carboneros

Me crié cerca de una carbonería. Recuerdo al carbonero, siempre tiznado, era un hombre amable y atento con todos. Sus hijos pasaban casi todo el día allí después de la escuela. Tiznados también, aprendían el oficio que su padre con tesón se empeñaba en mantener. Allí nos mandaba nuestra abuela a comprar el cisco para el brasero, "la copa", como la llamaba ella. Conteníamos la respiración en la puerta, el polvillo se te metía en la nariz y te hacía estornudar. La oscuridad apenas dejaba distinguir los utensilios. Una nube negra lo cubría todo. Siempre fue un lugar mágico y misterioso para mi.
Con el tiempo el negocio desapareció, una vivienda ocupó su lugar.
La primera vez que vi una carbonería en Amman, recordé los días de mi infancia. De repente, un halo de nostalgia lo invadió todo.
Recordé todo aquello,la luz que se filtraba entre el polvo del carbón, las manos negras del carbonero...
Aquí el carbón es parte fundamental de la vida diaria. En la cocina, para preparar la carne; en un ritual como la preparación de una buena narguile, es imprescindible un buen carbón. En las escapadas al campo en familia...
Es un oficio que se mantiene, que quizás con el tiempo desaparezca, pero que de momento es próspero y los niños lo aprenden de sus padres de manera natural.
Hemos ido olvidando aquellos antiguos oficios. Hemos ido cambiando a las personas que con su labor nos eran cercanas, por otras frías y distantes.
Es el lado menos amable del progreso. Se va perdiendo la memoria de nuestros mayores; aquel oficio que nos enseñaba que la Naturaleza era generosa ya ha desparecido para siempre.
¿Tienes algún recuerdo de un oficio que ya no existe?. Cuentame, cuentanos...
Abrazos y besos por igual
viernes, 19 de febrero de 2010
Bitácora...
viernes, 12 de febrero de 2010
San Valentín
miércoles, 10 de febrero de 2010
Amigas, tesoros...
Hace unos días que andaba esperando un regalo de Reyes. Con algo de retraso, pero con la misma ilusión lo esperaba.Al abrir el buzón esta mañana, he visto el aviso; a todo correr me he ido a correos a recogerlo.
Sabia que podía ser algo especial, sobre todo, tratándose de la persona que lo enviaba.
Como en un ritual, he ido sacando del sobre su contenido; tres detalles, envueltos con mimo y dedicación. El papel de mi color favorito.
Dos discos y un colgante, cada uno con un significado, cada uno una señal de amor y amistad.
Tengo amigas que son hermanas. Te tengo a ti y me siento orgullosa.
La vida nos sorprende cada día, nos da malos y buenos momentos. Nos pone en el camino personas por las que vale la pena luchar. Personas a las que hacer felices y que nos hacen felices. Como una receta perfecta, en la amistad los ingredientes son fundamentales; una buena dosis de comprensión, otra de generosidad, una pizquita de paciencia, y el ingrediente principal, amor sin medida. Bien aliñado con unas buenas risas, más que amigas tenemos tesoros...
Y yo los tengo, y lo agradezco cada día. Gracias tesoro, te quiero.
Para los más curiosos desvelo los regalos: un cd de Mayte Martín "Al cantar a Manuel" con poemas de Manuel Alcántara, un disco precioso. Una edición para "coleccionistas" de "Los mares de China" de Zenet, sin palabras... y un colgante de plata de Palestina, ya sabéis porqué.
Besos y abrazos por igual.
sábado, 6 de febrero de 2010
Retomando, que es gerundio...
Después de unas semanas de desconexión obligatoria, ya estoy de vuelta. Después de que los virus, propios y cibernéticos camparan a sus anchas por mi entorno, aquí estoy de nuevo, repuesta.Con ganas de enviar cartas, con más ganas todavía de recibir las vuestras . Os he echado de menos...
Me he tomado este tiempo de "retiro obligado" con calma. Una nube densa y negra se empeñó en ocupar mis pulmones, hubo días en que respirar era una lucha constante. Con reposo, unas buenas dosis de oxígeno extra, la medicación y las buenas manos de mi médico sirio (gracias, gracias) ya estoy casi, en plena forma.
Por supuesto, he dejado de fumar, espero que definitivamente. La necesidad de estar en casa me ha hecho volver a descubrir mi pasión por el punto. Encontré un par de agujas y algunas madejas de lana olvidadas en un cajón. Me puse manos a la obra y comencé una estupenda manta de cuadraditos de colores. Pedí a todos los que se pasaban a darme cariño y compañía que me trajera una madeja; con tanto dulce de regalo y la falta de ejercicio el pijama veía amenazada sus costuras. Cada cual trajo el color que le apetecía, así me ha ido saliendo una mezcla de colores, rara, caprichosa, pero brillante y colorista.
Todavía no está terminada, pero cuando vuelva a casa, a la otra casa, tendré un trocito de todos los que quiero. Los colores chillones de mi manta me harán recordar las ganas que pusieron en alegrarme los días.
También me he dedicado a leer. A Saramago y su " Memorial del convento" ; la esposa del escritor dijo alguna vez que se identificó con Blimunda, la protagonista, y se enamoró del autor...
Esa historia siempre me había llamado la atención y la verdad, ella sabrá, yo sigo sin entender el parecido entre ambas...
Y con mayor o menor acierto, "Los crímenes del número primo" de Reyes Calderón; " El silencio de los claustros" de Alicia Giménez Bartlett, me apasiona la pareja Delicado-Garzón ; y por supuesto, mi admirado Henning Mankell autor de " El hombre inquieto" que nunca me defrauda .
Y si os parece poca, tanta "actividad reposada" he visto la tele ( lo confieso, me enganché a Gran Hermano...) , he disfrutado de la 5ª temporada de "Perdidos" las peripecias de los pasajeros del vuelo 815 me sobrepasan ya, no sé si seré capaz de ver la 6ª. Me he visto todos los telediarios y he llorado por Haití ...
Cuando me han traido de vuelta el ordenador , limpio y reluciente, he agradecido los más de 200 mensajes en el msm; aunque muchos fueran publicitarios, da alegria pensar que alguién piensa en tí, a veces, con machacona insistencia...
Un abrazo y besos por igual.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
FELIZ 2010

FELIZ 2010 ¡¡¡
"Donde quiera que vayas, hazlo con todo el corazón"
Foto: Tariq Dajani. Jordan Desert
domingo, 27 de diciembre de 2009
Muerte en Gaza
Las llaves...

LAS LLAVES: Simbolizan el irrenunciable derecho al retorno del pueblo palestino a su tierra y a sus hogares que les fuera arrebatado por los sionistas desde 1948.
Un grupo de artesanos del campamento de refugiados Ayda cerca de Belén han estado trabajando durante dos semanas en la construcción de los que ellos denominan “la llave más grande del mundo” para llamar la atención sobre la lucha de los refugiados palestinos por su derecho al retorno a sus casas en Palestina histórica.
Munthir Amira, quien supervisó la construcción de la llave, dijo a los periodistas, "la llave no está a la venta".
Muchos refugiados palestinos todavía tienen las llaves de las casas que ellos dejaron hace 60 años.
Según Amira, la frase "no está a la venta" será escrita sobre la llave en rojo, indicando que los refugiados no tienen la intención de abandonar su derecho de volver. La Resolución Nº194 de la Asamblea de Naciones Unidas, aprobada en diciembre de 1948, dice que deberían permitir a los refugiados que deseen hacerlo volver a sus hogares " en la fecha más pronta posible".
Además de llamar la atención de palestinos, israelíes y del mundo en general, Amira indica que la gigante llave está destinada a dejarle el siguiente mensaje a los niños palestinos, "esta es tu llave al retorno, asegúrense de completar la misión."
Un viaje y unas llaves. Un exilio forzado, como casi todos los exilios. Llevaron bajo el brazo recuerdos, la tristeza y la humillación de quienes son expulsados de sus hogares; y en sus manos, las llaves de aquello que quedaba en el pasado, apropiadas por nuevos habitantes: sus viviendas.
Pero hay más historias sobre llaves. Pequeñas tragedias que ocurren en la actualidad...
"...El ejército israelí sostiene que sus soldados no confiscan llaves. Ahora cerca de 60 juegos de llaves pertenecientes a coches palestinos y confiscadas por soldados israelíes cuelgan de ganchos dispuestas como para una exposición. En total suman más de 100 llaves diferentes. Son llaves de automóvil unidas a llaves del hogar, de la oficina, de la tienda, del almacén..., llaves arrebatadas por los soldados por varias y diversas razones.
Constituyen una muestra del botín privado del soldado X, que acaba de finalizar su servicio militar obligatorio en una unidad operativa del ejército israelí y que cumplido la mayor parte de su tiempo de servicio en los territorios ocupados. X decidió llevarse consigo las llaves almacenadas en un puesto militar cercano a Belén para divulgar las hazañas de sus camaradas. "Cuando entramos en la sala de operaciones vi una caja de metal llena de llaves", nos cuenta. "Entonces me dije: ya que hay tantas, tengo que llevármelas a casa. Algún día tendré que contar la verdadera historia, especialmente después de haber leído unas declaraciones de la Oficina del Portavoz del ejército israelí en las que niega que los soldados israelíes confisquen coches. Me dije: ¡Diablos, si yo mismo he estado en misiones cuyo objetivo era precisamente ése! Por ejemplo, si alguien conducía durante un toque de queda le quitábamos las llaves y le decíamos que fuera a buscarlas al Checkpoint 300 (la barrera de control situada a la entrada de Belén). Así funcionaba la cosa. Estoy convencido de que esas llaves permanecieron colgadas en la sala de operaciones durante mucho tiempo". Llaves unidas a un mando de control remoto, una llave solitaria, un juego de llaves atado a una herradura con la inscripción "Jerusalén" grabada encima. Otro juego unido a una etiqueta amarilla de plástico con un nombre árabe escrito sobre ella. Un manojo de llaves ligadas con un fino lazo de zapatos. Un llavero de Daewoo y otro de Chevrolet -el sueño americano. Una llave de Toyota unida a otra de un Opel. Un llavero en forma de extraterrestre, una llave con la inscripción "Made in Italy"... Más y más llaves, cada una con su propia historia, llaves que una vez abrieron algo para alguien, llaves que fueron esenciales, que acabaron confiscadas arbitrariamente por los soldados israelíes y que nunca fueron devueltas a sus propietarios..."
http://www.rebelion.org/palestina/040426levy.htm
Y otras tragedias mayores, como llevar las llaves de tu cárcel en la mano...
"Hani Amer es un Palestino de 50 años que vive con su familia en el pueblo de Mas'ha cerca de Salfit en una cárcel de un tipo especial. Hani dice "estoy encarcelado y tengo la llave de mi cárcel", apuntando al muro de apartheid y las puertas metálicas con alambre de puas que ha puesto la ocupación Israelí
En la opinión de Hani el sufrimiento mayor empezó a principios de los ochenta cuando Israel empezó la construcción de la colonia "Alkana", y más de eso por la construcción del muro de apartheid que separó su casa de las casas de su pueblo y lo dejó junto a su familia viviendo cerca de los colonos.
Agresiones repetidas de los soldados y colonos , amenazas para que deje su casa, invasiones nocturnas de la casa dejando a toda la familia durante horas fuera por la excusa de buscar sospechosos, disparar a su casa , negar de darle la llave de la puerta que esta cerca del muro para ir y volver a su pueblo, etc.
Después de muchos esfuerzos de las organizaciones de derechos humanos, Hani tiene la llave de esta puerta, controlado por las cámaras de vigilancia que se mueven según los sensores de movimiento. Esta familia no puede salir junta de su casa, uno de ellos tiene que quedarse permanentemente en casa " para no llegar y encontrar la casa llena de colonos y los muebles a fuera" como comenta él...
Historias de llaves. Símbolo de resisitencia.
Un año de la masacre de Gaza. En nuestro recuerdo, siempre.
Palestina libre.
martes, 22 de diciembre de 2009
Feliz Navidad ¡¡

La Virgen,
sonríe muy bella.
¡Ya brotó el Rosal,
que bajó a la tierra
para perfumar!
La Virgen María
canta nanas ya.
Y canta a una estrella
que supo bajar
a Belén volando
como un pastor más.
Tres Reyes llegaron;
cesa de nevar.
¡La luna le ha visto,
cesa de llorar!
Su llanto de nieve
cuajó en el pinar.
Mil ángeles cantan
canción de cristal
que un Clavel nació
de un suave Rosal.
María Madre - Gloria Fuertes
Que la Luz de la Navidad ilumine vuestros corazones. Recuperemos la Esperanza y la Fe.
Busquemos en cada estrella de Belén la ilusión perdida. Un año más volveremos a sentir que el Amor es el camino.
Con todo mi cariño, os deseo lo mejor.
viernes, 18 de diciembre de 2009
La herida Palestina II

...En cambio León se sentía orgulloso de la historia de su abuelo, que siempre encontraba una ocasión para contar como en el 1948 participo junto con toda la comunidad en la creación del Estado de Israel. De su intervención en la primera guerra con los árabes, tomo como suyas la mayoría de las tierras de cultivo de la que hoy es su gran empresa olivarera.
Y es ahí donde se cruzan las vidas de las dos familias. Ante la guerra y la resistencia de los judíos, millones de palestinos fueron obligados a abandonar su patria. El éxodo masivo les llevo a guardar las llaves de su casa, abandonando todo lo que les pertenecía y a comenzar su peregrinar sin retorno. La franja de Gaza, la Rivera Occidental, Jordania, Siria y Líbano, fueron refugio de la mayoría de ellos. Campamentos improvisados, familias de acogida... una nueva vida, el desarraigo y el dolor de la perdida.
El abuelo Wahhab se vio obligado a dejar sus olivos. Con su esposa y sus hijos, emprendió su camino sin mirar atrás. Había perdido a su hijo mayor en la guerra y el odio puedo más que el dolor. Nunca supo que su casa fue demolida, que el viejo Jacob Wais había tomado posesión de sus olivos milenarios, uniéndolos a las miles de hectáreas que ya poseía.
No entendía en nombre de que Dios se podía dejar a un pueblo sin pasado y sin futuro.
Y transcurrieron los años. Las familias crecían, con suertes distintas. Más enfrentamientos, acuerdos sin cumplir. Comenzó la lucha por el agua, la toma de nuevos territorios. El Golan sirio, la península del Sinaí, Cisjordania y Gaza en el 67. La expropiación de las tierras para los nuevos colonos, la persecución de los nacionalistas palestinos. Las bases militares, la total subordinación de la economía palestina a la de Israel.
Los diferentes acuerdos establecidos, la creación de un Estado y la ausencia de otro. La intervención de los países externos, las numerosas resoluciones que han quedado en nada. El camino de una paz ,al parecer, inalcanzable.
Y Abbas había ido alimentando su odio , con las noches sin luz, con el hambre y el frío. Largas colas ante los puestos fronterizos se sucedían para acudir al médico acompañando a su madre, el ruido de las sirenas en la madrugada, la destrucción de las escuela, el miedo que le acompañaba cada día...
La foto de su hermano muerto ocupaba la pared del salón. Su querido hermano, que una mañana se había despedido de él, con la promesa de recuperar lo perdido... No entendió entonces el significado de la palabra “intifada”. Era el año 1987. El levantamiento popular en Cisjordania y Gaza. Un levantamiento que desenmascaró la realidad del opresor y contó con un enorme apoyo en el exterior. Ahora comparte la inquietud que llevo a su hermano a unirse al levantamiento palestino contra los judíos.
Camino de la reunión en casa de su primo Abdul, está seguro que de esta segunda intifada que comenzó en el 2000 le podría llevar a la muerte, pero que merecería la pena si sus hijos consiguen la liberación tan deseada. Ni el muro del apartheid, ni los bloqueos, ni el encerramiento, podrá hacer olvidar a los antepasados enterrados, las raíces palestinas que se extienden desde Gaza, Birsheva a Jerusalem y Belén; desde Nazaret hasta Jaffa y Galilea. La herencia de su abuelo seguirá intacta en su memoria y en la de los suyos. La sangre derramada, las generaciones perdidas. La esperanza intacta del retorno...
León ocupa su asiento en la sinagoga. Mientras oye las palabras del rabino Leví, se siente orgulloso de sus creencias. Sus aspiraciones políticas le ha llevado a unir sus fuerzas a los que proclaman un estado de Israel fuerte ante el mundo, mantener el carácter judío ante el acoso. Más de la mitad de los judíos israelitas han nacido ya en Israel y son las personas y sus creencias lo que hace grande a un pueblo. Ajeno totalmente a las penurias en los territorios ocupados,piensa, que para que haya un ganador, tiene que existir un derrotado... Es la vida.
Para saber más:
http://elproyectomatriz.wordpress.com/2009/02/01/red-judia-anti-sionista-internacional/
http://www.promisesproject.org/
http://unteporpalestina.blogspot.com/
http://www.nodo50.org/palestina/intropal.htm
http://www.rebelion.org/seccion.php?id=17
miércoles, 16 de diciembre de 2009
La herida Palestina, el inicio...
Mi querida Auxi me propuso un reto. No era fácil. Comencé a visitar páginas de internet, a recopilar información. Cantidad de datos, fechas, acontecimiento... Y se me ocurrió que nadie mejor que quien vivió en primera persona el exilio para que me orientara sobre el tema. La madre de mi marido y su familia, formaron parte de los miles de palestino que encontraron en Jordania su nuevo hogar. Acudí a ella, me contó su historia entre lágrimas.
Tenia ya una idea de lo que había sido el proceso de ocupación y sus consecuencias; faltaban los protagonistas. Durante días le fui dando vueltas a la historia, pero no terminaban de encajar las piezas. Hasta que una noche en un sueño, los vi claramente, sus nombres, sus rostros. Estaban ahí, contándome lo que ahora os dejo. Lo contaré despacio. Espero que os guste, que los sintáis como los he sentido yo. Esta es la historia de Abbas y León, pero también la de mi familia y la de millones de familias...
A lo largo de su vida, Abbas Wahhab, hijo de Jabrîl Abu Wahhab, conocía mejor que nadie el odio hacia sus vecinos. Las desgracias de la guerra sin sentido se habían apoderado de su familia. Había perdido a su hermano mayor, algunos de sus primos y a su querido tío.
Su familia había vivido en esta tierra desde siempre. Su abuelo había cultivado olivos. Eran pobres, pero tenían una buena vida. Esta tierra,la ahora ocupada Palestina, había pertenecido a familias como la suya desde hacia siglos. En este pequeño territorio, desértico, donde el agua es el bien más preciado, que ha sido cuna de las tres religiones : Tierra Santa para los cristianos, tierra bíblica para los judíos y ubicación de lugares santos para los musulmanes.
Su abuelo, siendo joven, había vivido la llegada de las comunidades judías , bajo el Mandato Británico. Entre los años 1920 y 1948, aunque sus vecinos de territorio alcanzaban su independencia, Palestina seguía bajo el control colonial a merced de unos cuantos hombres cómodamente sentados en sus despachos...
León Wais, hijo de Calev Wais, caminaba con paso rápido hacia la sinagoga. Había terminado su jornada laboral hacia unas horas. La producción de aceite era excelente este año. Su padre patriarca de una familia acomodada se sentiría orgulloso de él. Desde su lejanos días en Europa los Wais habían sido buenos negociantes. León había nacido en esta tierra, donde su abuelo había llegado en los años cuarenta. Seguidor ferviente de Theodor Herzl, compartía el sueño sionista de lograr un Estado judío en Palestina. La tierra donde se fundo el judaísmo debía ser la patria de los judíos dispersos por el mundo. Comenzaron las disputas por el territorio, y aunque León conocía la historia y no llegaba a creer que la disputa fuera en igualdad de condiciones, había aprendido a guardar su opiniones.
Poderosos judios, hombres como su abuelo,se habían instalado en una tierra que no les pertenecía, fruto de un movimiento exógeno, europeo, con inspiraciones colonialistas,ajenos totalmente a la realidad del lugar y que, además, contaba con el apoyo firme del colonialismo británico.
Mientras, el abuelo Wahhab, luchaba por mantener sus olivares lejos de las manos judías.
Desde su modesta opinión las cosas se estaban complicando. Los árabes palestinos como él, solo querían la independencia de su patria. Y los sionistas habían venido a instalarse en sus tierras siguiendo los planes de control del territorio. Cada día eran más. Creaban sus propias instituciones, ampliaban sus propiedades. Y lo más doloroso era su actitud hacia los árabes, excluyéndolos de todo, discriminandolos, a ellos, que estaban en su casa.
Se apoderaban de viviendas, desalojaban a sus legítimos propietarios, se apropiaban de las tierras de cultivo. Sí, la situación se complicaba cada vez más. Y llego lo que más temían...
Abbas, había oído muchas veces la historia. Llegaron los primeros enfrentamientos. Ante la retirada de los Británicos, las Naciones Unidas, propusieron en el año 1947 la partición del territorio y la creación de dos Estados, uno árabe palestino y otro judío. Y que no llego a buen fin, pues los árabes no estaban de acuerdo con tal atropello que daba la razón a quien había llegado a apoderarse de lo que no les pertenecía,a quienes habían destruido miles de hogares, aldeas enteras. Comenzó la guerra, la lucha que llevaría a su pueblo a dejar atrás su vida, su historia, para comenzar su viaje sin retorno...
(continuará)






