La lectura es uno de esos momentos de felicidad plena, de los que me dan equilibrio en esta vida que llevo, sumergirme en una buena historia, viajar, ponerme en la piel de los personajes...leer en la playa, a la sombra, con el ruido del mar como banda sonora, en los días fríos acurrucada en el sofá, envuelta en una cálida manta, acompañada con un té bien calentito...ahora estoy sumergida en El Fuego, de Katherine Neville, por el buen criterio de Auxi
La música, me rodea, me llena, no entiendo mi vida sin música,para cada momento una melodía, que después al volver a oír, me transporta, la música me relaja, me oxigena, me inspira al escribir mis cartas, en este momento mi mayor placer es oír el nuevo disco de Carmen Linares "Raíces y Alas", con poemas de mi admirado Juan Ramón Jimenez, lo nuevo de Antony & the Johnsons "The crying light", que junto a su anterior "Another World" me estremece el alma, The Killers "Human", me da subidón...
Pasear por el centro de Amman un viernes después del rezo de la tarde, "Welcome to Jordan", sigo oyendo con mi pinta de turista, la frase de bienvenida que los jordanos repiten una y otra vez, la hospitalidad su seña de identidad. Cientos de personas que van y vienen, día de compras en mercados callejeros, los olores, los colores de los mercados de fruta y verdura, una multitud de ojos negros y sonrisas generosas, puestos de pistachos, las esencias de las tiendas de perfume, los aromas de las especias, se van mezclando en calles que se cruzan y se encuentran.Sentarse en una terraza, contemplar ese ir y venir, poner historias a las caras que van pasando a mi lado, beber un té negro, contemplar la ciudad que no duerme, sus gentes que con la rutina diaria llenan de normalidad estos días de tristes acontecimientos...
Mañana otros ratitos, espero que hayáis disfrutado tanto como yo al compartirlo.
Abrazos siempre sinceros